Los organismos de manejo del fuego recomiendan aprovechar los meses en los que está permitida la quema de desechos forestales para acondicionar viviendas y predios en zona de interfase a fin de disminuir los medios por los que podría propagar un incendio.
Estas son las principales medidas indicadas:
1 . Despejar de materia orgánica una franja de un metro y medio de ancho alrededor de la casa. Allí no debería haber plantas; cercos vivos; decks de madera; rellenos orgánicos; leña; etc.
2 . Mantener el pasto corto y húmedo en el espacio contiguo, y las plantas distanciadas entre sí y de estructuras como fogones y depósitos de leña o combustible. Allí las especies no deberían ser inflamables.
3 . Procurar que el bosque próximo esté por lo menos a 10 metros de la casa: podado, raleado y libre de desechos forestales. Las ramas bajas deberían encontrarse a 2 metros del suelo para que un fuego de superficie no pueda alcanzarlas, y los árboles, distanciados entre sí de modo que sus copas no hagan contacto.
4. Procurar que los materiales de construcción de casas y galpones sean resistentes al fuego.
5. Limpiar de hojarasca canaletas y escalones ya que en esta pueden prosperar las partículas calientes que desprenden los incendios.
6. Contar con reservorio de agua, y con accesos aptos para el ingreso de vehículos de control de incendios.
Para avanzar en este sentido suele ser necesario el asesoramiento de los organismos a cargo del manejo del fuego y, en interfases densamente pobladas, la organización de la tarea con los vecinos. Es importante aprovechar el proceso de gestión del riesgo para consultar con las autoridades locales qué hacer antes y durante una emergencia.

